OKINAWA

Él siempre fué agresivo pero yo nunca lo quise ver

Conocí al papa de mis hijos en la secundaria y el fue mi primer novio. Yo creo que me aferré con el para huir de la situación con mi papa que era alcohólico. Desde el principio hubieron banderas de violencia.

Él siempre fue agresivo pero creo que yo nunca lo quise ver. Era un hombre muy machista y siempre se hacía lo que el quisiera. El mandaba y decidía. Yo empecé a meterme mucho con el alcohol porque sabia que eso era lo que le enojaba, y como no podía cobrarme lo que el me hacia, pues hacía eso para enojarlo. Mi familia siempre me decía que tenia que perdonarle en todo, incluso si me ponía los cuernos. Yo no podía hacerlo pero él si. Mi suegra siempre nos decía que debíamos de aguantar.

Me costó muchos años salir de esa relación. Y de ahí empecé de nuevo. Mi mamá me apoyó en todo y gracias a ella pude volver a empezar. Estuve 2 años con una psicóloga en el Instituto de la Mujer y me ayudó mucho. También me ayudó muchísimo la terapia que tuve con un grupo de mujeres. El programa de la terapeuta era todo «se transforma, nada esta perdido» Siento que el escuchar todas esas mujeres y el contar su historia me ayudó bastante. Yo desde ahí empecé a cambiar en muchos aspectos. Tanto en mi forma de ser, como actuar y pensar.

Me ayudó mucho en ver que si soy capaz de hacer las cosas. Porque yo venia con esta idea de que no podía finalizar las cosas, Iba saltando de cosa en cosa. Ahora estoy en mi emprendimiento de joyería y me clavé con eso, porque sé que yo puedo hacerlo.

Siempre me gustaron mucho los colibrís, y yo pensaba que cuando hiciera mi logo iba a tener un colibrí, asi que lo diseñamos junto con mi hija. Justo en esos días vi una publicacion en Facebook de una chica que preguntaba quien queria hacerse un tatuaje de un colibrí, y entonces dije yo me lo tengo que hacer. Y pasó como un mes, y un dia saliendo de las sesiones que hacia con la terapeuta, enfrente de una pared vi exactamente el mismo colibrí de mi tatuaje.

Y yo creo que todo eso es lo que me ha dado la fuerza para decir: si le sigo, si le sigo. Hay veces que no se vende nada, y sé que no es de un día para otro. Pero sé que es lo tengo que hacer. Y sé que siempre se puede tirar para adelante.

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