ISA

En toda mi juventud nunca estuve a gusto con mi personalidad, toda mi vida me sentí frustrada, inclusive hasta traumada, no me aceptaba como yo era. Entones yo trataba de esconderme, yo caminaba muy jorobada, como escondidita. Ahora camino con la seguridad de mi misma. Me acepto, me quiero y me valoro, me siento cómoda y me gustan mucho mis 70. Esta edad se me hace que no cualquiera la quiere, porque te ves con muchas cicatrices de la vejez, pero yo ahora es cuando más me gusto y no solo porque yo me guste, sino porque la gente me valora más.

Ahora la gente me habla más, me dicen que yo les transmito algo y que sienten que soy una persona que tengo ángel, que transmito buena energía, y eso les llega y quieren estar cerca de mí. Un día una mujer me dijo: “señora yo quiero abrazarla, siempre he querido una amistad como usted. Usted tiene algo”. Y eso me llenó el corazón, porque eso es lo que yo quiero transmitir, como soy por dentro. No valemos por esta ropa. Lo que importa es el corazón. Yo soy amiga de todos, de toda la gente que no sea mala, porque la gente que es mala no la quiero cerca de mí.

Todas las situaciones dolorosas que he vivido a lo largo de mi vida, me han ayudado a valorarme, y valorar al ser humano que sufre. Haberlo vivido en carne propia me ha hecho ver el sufrimiento. Siempre caminamos sin importarnos nada, pero cuando ya has sufrido, entonces todo cambia. He aprendido a caminar e interesarme por un rostro triste, un rostro que llora, me importa, porque como yo he sufrido, sé lo que siente, y si esta en mi mano poder ayudar, ayudo. Me doy mi tiempo con esa persona. Un dia recuerdo iba triste sola andando sin un centavo, llorando y una señora me regaló una sonrisa tan bonita, que me dije, con eso me conformo. Entonces yo ahora hago lo mismo. Si puedo me paro y le pregunto si le puedo ayudar en algo. Y si me dicen que si, me voy con ellos caminando y platicamos, y si esta en mi mano ayudar, ayudo.

A las mujeres que estan sufriendo, les preguntaría ¿Por qué no haces nada por tí? ¿Por qué no sales? Saca tu dolor, saca tus problemas o escríbelos. Yo cuando no tenia con quien hablar, le escribía a Dios. Sacalo, no te quedes encerrada en casa, tienes que salir. Aunque sea a un entierro, porque si solo te quedas en la casa, te acabas de matar y sino quieres ayudarte a vivir pues escríbelo, dile a Dios que no tienes fuerzas, que te ilumine, para dónde.

Hace unas semanas no tenia dinero, y le pregunté a Dios, dime para dónde. Y me envió la señal. Hay señales pero hay que tener la paciencia. Dios te guía. En cualquier sitio puedes hablar con El. Pide de corazón la ayuda y te ayudará. Pero primero tienes que ser tú la que quiera ayudarse a si misma.  

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